lunes, 5 de julio de 2010

¡¡¡Este verano toma tu té fresquito!!!

Para los días calurosos del verano, nada sienta mejor que un buen té helado. Existen numerosas recetas de cócteles de tés, con o sin alcohol. Hoy os traigo algunas de ellas...

TÉ CON LIMÓN Y MENTA

 Escoger un té aromatizado con cítricos o un Ceilán OP, que es té negro sin aromatizar de LA TETERÍA. Infusionar normalmente y endulzar si se desea. Deje enfriar un poco.
Picar el hielo, agregar el zumo de un limón recién exprimido y unas hojitas de menta.
Añadir el té y remover muy bien.
Esta receta también se puede realizar cambiando el limón por la naranja o la menta por hierbabuena.




PONCHE HAWAIANO

 1/2 l. de té negro Ceilán OP
3 tazas de zumo de piña
1 limón
1/2 taza de jarabe de azúcar (hecho con 1/2 taza de agua y 4 cucharadas de azúcar)
1/2 taza de fresones cortados
1 plátano cortado

Infusionar el té negro normalmente y dejar enfriar.
Añadir el zumo de piña y el jarabe de azúcar, mezclar bien.
Agregar los fresones, el plátano y adornar con limón.



Espero que os gusten. Proximamente publicaré mas recetas de té frío y también algunas de café.

Un saludo

LA TETERÍA
Té, Café y Chocolate

miércoles, 9 de junio de 2010

LEYENDA DEL TÉ


 Para empezar con este blog, donde os iré contando cositas como: la preparación del té, novedades, tipos de té, recetas,...os traigo hoy la leyenda del té. Espero que os guste.

De la multitud de encantadoras leyendas que retroceden más de 5.000 años, se puede deducir que el té es la bebida más antigua del mundo hecha por el hombre, pero sus orígenes exactos se pierden en las brumas de los tiempos.

De acuerdo con la leyenda china, el Emperador Chen-Nung
el Divino Cultivador descubrió el té accidentalmente cuando estaba hirviendo agua a la sombra de un árbol del té silvestre cuyas hojas se mecían dulcemente con la brisa, cuando unas hojas cayeron en su olla. El emperador bebió la infusión resultante y se sintió inundado de una sensación de bienestar. El té fue así descubierto.

Los indios atribuyen el descubrimiento al Príncipe Bodhi-Dharma, hijo del Rey Kosjuwo. Había dejado la India para ir al Norte a predicar el budismo a lo largo del camino. Prometió no dormir durante su meditación de siete años. Al final del quinto año estaba cediendo a la laxitud y la somnolencia, pero una providencial casualidad le hizo coger y mascar algunas hojas de un árbol no identificado. Resultó ser un árbol del té y sus extraordinarias propiedades le permitieron cumplir su promesa.


La leyenda japonesa es un poco diferente de la india: al final de tres años de meditación, el Príncipe Bodhi-Dharma cayó dormido y soñó con todas las mujeres a las que había amado. Al despertar, se enfureció tanto con su propia debilidad que se arrancó los párpados y los enterró. Volvió al mismo lugar algún tiempo después para encontrar que sus párpados habían enraizado y habían crecido hasta convertirse en algún arbusto desconocido. Mascó algunas hojas y descubrió que tenían la propiedad de mantener sus ojos abiertos. Contó la historia a sus seguidores, que recogieron las semillas y así comenzó el cultivo del té.